La neurodiversidad, un concepto cada vez más relevante en diversos ámbitos, también debe ser abordada con atención y sensibilidad dentro de las congregaciones y, particularmente, en la educación teológica. Así lo sostiene el Profesor Pablo Velásquez, miembro activo de la Asociación Teológica de Venezuela (ATEV), quien lideró un espacio de reflexión y capacitación sobre la construcción de entornos inclusivos para personas neurodivergentes.
En este sentido, el Profesor Velásquez enfatizó la necesidad de que pastores, teólogos y ministros desarrollen una comprensión profunda de las diversas necesidades de las personas que los rodean. «Es fundamental formar líderes con conocimientos en neurodivergencia, ya que los estamos preparando no solo para la vida espiritual, sino para la vida en su totalidad, presentando enseñanzas que realmente ayuden a ayudar», afirmó con convicción.
Para comprender la importancia de este enfoque, el profesor explicó que ser neurodivergente es una condición inherente al desarrollo del sistema nervioso, lo que puede influir en el funcionamiento cerebral en áreas cruciales como la emoción, el aprendizaje, el control de impulsos y la memoria. Además, subrayó que esta condición posee un alto componente hereditario, lo que implica que dentro de una misma familia pueden coexistir diversas manifestaciones de neurodivergencia, haciendo aún más esencial el apoyo y la comprensión para facilitar su desarrollo integral.
Durante la formación, el Profesor Velásquez destacó que su objetivo principal es que puedan identificar patrones dentro de la neurodiversidad, reconociendo al mismo tiempo que cada individuo es único y presenta características particulares.
A continuación, abordó específicamente algunas de las neurodivergencias más comunes:
Trastorno del Espectro Autista (TEA): Las personas con TEA a menudo muestran dificultades en la comunicación e interacción social, caracterizándose por un pensamiento lineal y, en ocasiones, rígido. Sin embargo, poseen una notable capacidad creativa, enriquecen los temas con perspectivas únicas, piensan de manera innovadora y, aunque pueden experimentar explosiones emocionales y crisis, su potencial es significativo.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH): A diferencia del TEA, las personas con TDAH generalmente no presentan dificultades sociales, pero pueden tener problemas para mantener la concentración en una actividad específica. La tendencia a la procrastinación, la pérdida de objetos, la impulsividad y la hiperactividad son características comunes. No obstante, también destacan por su creatividad y resiliencia.
Dislexia: Esta neurodivergencia se manifiesta principalmente en la dificultad para comprender textos y en la fluidez lectora. A pesar de este desafío, las personas con dislexia suelen ser excelentes con los esquemas, poseen un pensamiento visual desarrollado, aprenden eficazmente con infografías e imágenes, y disfrutan de la comunicación verbal.
Personas Altamente Sensibles (PAS) o Sensorialmente Sensitivas: Las PAS son más propensas a sentirse abrumadas por situaciones sociales, ruidos fuertes, luces brillantes e incluso por las emociones de otras personas. Tienden a evitar situaciones complejas y dolorosas y pueden experimentar dificultades para gestionar sus propias emociones, llegando en casos extremos a pensamientos suicidas o reacciones emocionales intensas. A pesar de ser percibidas como difíciles de trabajar, poseen una alta capacidad de procesamiento, una creatividad única y una notable habilidad para organizar y sistematizar el trabajo. El llanto, en su caso, puede ser una forma de autorregulación ante el dolor y la rabia.
Altas Capacidades: Las personas con altas capacidades intelectuales se caracterizan por un deseo constante de aprender y una notable habilidad para resolver problemas. A menudo presentan desafíos socioemocionales, son curiosas y ávidas de conocimiento. Es crucial que aprendan a considerar las perspectivas de los demás, ya que sus argumentos suelen ser sólidos y tienden a evitar equivocarse.
En este punto, el Profesor Velásquez compartió una reflexión poderosa: «El que enfrenta su debilidad es más fuerte que el que la oculta». Esta afirmación subraya la importancia de reconocer y abordar las neurodivergencias en lugar de ignorarlas.
Durante la formación, también se derribaron algunos mitos comunes en torno a la neurodiversidad y su relación con la fe y la educación teológica:
- Las personas neurodivergentes no tienen interés en temas complejos como la teología.
- No pueden participar activamente en debates teológicos debido a sus desafíos.
- La dislexia y el autismo dificultan demasiado el estudio de textos religiosos.
- No hay personas neurodivergentes en nuestro entorno.
- La integración requiere demasiado esfuerzo y no es práctica.
- La neurodivergencia limita su capacidad espiritual.
- Se necesita personal especializado para abordarlos.
Contrario a estos mitos, el profesor enfatizó que «todos venimos a este mundo a aprender algo y enseñar algo, por lo que las limitaciones las pone uno mismo». En este sentido, instó a informar adecuadamente a la congregación y a evitar las etiquetas al interactuar con personas neurodivergentes.
Para fomentar una verdadera inclusión, el Profesor Velásquez propuso las siguientes estrategias prácticas:
- Generar un espacio de respeto y valoración por cada miembro del equipo de trabajo o estudio.
- Ejercer un liderazgo genuinamente inclusivo.
- Invertir en el desarrollo y la comprensión del equipo de trabajo.
- Estar conscientemente atento a las fortalezas y debilidades individuales de los estudiantes, observando sus diversas personalidades.
- Establecer planes de acompañamiento y tutorías personalizadas.
- Generar planes de estudio estructurados y anticipar posibles cambios.
- Priorizar ambientes neutros y con la menor cantidad de estímulos sensoriales disruptivos.
- Apoyarse en la tecnología como una herramienta de facilitación.
- Utilizar la inteligencia artificial (como ChatGPT, Copilot, Gemini) como un recurso de apoyo.
- Fomentar el uso de recursos accesibles como audiolibros.
- Implementar estrategias de apoyo a la lectura como el subrayado, el esquematizado y la simplificación de textos.
- Promover la memorización creativa a través de imágenes visuales y organizadores gráficos.
- Utilizar herramientas de texto a voz para facilitar la comprensión de lecturas teológicas.
En conclusión, el Profesor Pablo Velásquez dejó un mensaje claro y contundente: «La inclusión no es solo un ideal, es una acción continua. Es ser agentes de cambio que abren puertas y construyen puentes hacia un mundo más justo y equitativo para todos. Ser diferentes nos hace iguales». La neurodiversidad, lejos de ser un obstáculo, representa una riqueza de perspectivas y talentos que pueden enriquecer profundamente la educación teológica y la vida de la congregación cristiana.





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